Doctora Aliza • No sólo comemos por necesidad, las emociones también afectan nuestro modo de comer y hasta la selección de los alimentos. Varios estudios se enfocan en este tema: mientras uno demuestra cómo las emociones negativas pueden hacer que prefieras ciertas comidas, otra investigación sugiere que algunos alimentos mejoran el estado de ánimo. Y tú, ¿qué comes cuando estás triste o algo te preocupa? No importa cuán satisfecho o lleno te sientas , a veces comer no tiene que ver con el hambre sino con las emociones . Cada vez son más las investigaciones que ofrecen nuevos datos sobre este tema. Un estudio desarrollado por unos investigadores de la Universidad de Miami, en Estados Unidos, encontró que las malas noticias pueden funcionar como un detonante que active la necesidad de comer, y lo que es peor, la elección en estos casos tiende a ser la de alimentos altos en calorías . Para llegar a esta conclusión, que apareció en la revista profes...