Según la OMS, el promedio de esperanza de vida se incrementó seis años desde 1990. Sin embargo, el cuerpo sigue acusando el paso del tiempo a través de las décadas y los 40 son un momento clave para empezar a incorporar hábitos saludables. Por Pablo Seoane Está claro que al mundo le falta mucho para convertirse en un lugar ideal. Los conflictos bélicos, las personas que viven por debajo de la línea de la pobreza y, entre otros ejemplos, las desigualdades que se pronuncian entre los que más y menos tienen, sirven como una pequeña muestra para corroborarlo. No obstante, al mismo tiempo se produjo un aumento en el promedio de esperanza de vida y también mejoró la calidad. Una tendencia que suena alentadora, pero que podría ser contraproducente si no se contempla el cuidado de la salud como una herramienta fundamental para engrosar los porcentajes positivos de las estadísticas. En ese sentido, quizás engañe ver sociedades que aparentan ser más juveniles que en otros...